viernes, 16 de julio de 2010

A la Alcaldesa de mi pueblo

“La conciencia de gobernar” 

Como innúmerables ecuatorianos, un día cualquiera mientras  disfrutaba de mi ciudad PUERTO QUITO, ubicada en la provincia de Pichincha de mi natal Ecuador. Allá, donde el paisaje es una combinación de bosques y sembríos, el aire puro, el clima templado y las aguas cristalinas de sus ríos y cascadas que solo es comparable con su gente y sus costumbres, tomé la decisión de emigrar buscando el desafío de las oportunidades, aunque traía conmigo la tristeza de apartarme de mi familia, y de mi gente; siempre altiva, sincera y generosa. Todo está añoranza a contribuido para que decida escribir este mensaje pletórico de aspiraciones a la Alcaldesa de mi ciudad. Dice así;

Sra. Narcisa Párraga
Alcaldesa del Cantón Puerto Quito
Pichincha, Ecuador

Quienes vivimos en el exterior, USA, Canadá, España, Francia, Italia, Bélgica, Suiza,  Australia, etc. hemos seguido de cerca el proceso democrático para designar las dignidades de nuestro cantón Puerto Quito;

Éste respaldo del 51.54 % de la voluntad democrática expresada en la última contienda electoral, buenamente se puede confirmar que sus habitantes se  han  mostrado de acuerdo en el valor de su trabajo al frente de la municipalidad y de su desprendida entrega a las aspiraciones de nuestros hermanos que habitan en esa prodigiosa zona subtropical de los Andes.

El compromiso con sus votantes y sus pobladores en general, la confinan a nunca contaminarse ni desmayar  en la búsqueda del bien común. La expresión multitudinaria del pueblo le ha permitido estar en la cima de la montaña, es por eso que nuestra reanimada población cree que con su integridad y su transparencia puede llevarlos a ver la “tierra prometida,” a hacer cosas que otros han deseado hacer. Aunque sus ataduras son políticas, evite acercarse demasiado a la frivolidad de su poder. Los matices políticos la necesitan menos, mucho menos, que el bien común.

Señora Alcaldesa, hay que tener clara la utopía, el ideal, pero a la hora de actuar hay que ser fuertemente realista; además, el ejercicio del poder debe ser sacrificio para el que lo ejerce y beneficio para aquellos en cuyo favor se ejerce. Ser intuitivo para prevenir los problemas y no dejar que se agraven para entonces intentar resolverlos; ser austero en los momentos de distensión y tener la sangre fría pero actuar siempre con serenidad y temple, en los momentos convulsos. Hay que tener muy claro lo que hay que hacer y los tiempos en los que hay que hacerlo. Y antes de emprender cualquier obra, hay que saber los medios con que se cuenta.

Demás está decirle que en el buen gobernar no cabe ni la debilidad, ni la inconstancia, ni la falta de austeridad. Hay que saber escuchar sin prisa, pacientemente y ser muy sensible a que uno siempre será dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.

Demandamos; probidad, honradez le llama la gente y capacidad negociadora para obtener recursos y apoyo a su gestión de otros agentes locales e institucionales. La verdadera riqueza de nuestros pueblos, está en su gente. El objetivo básico del desarrollo es crear un ambiente favorable para que los seres humanos se diviertan teniendo una vida prolongada, saludable y creativa. Ésta puede parecer una verdad obvia, aunque con frecuencia se olvida debido a la preocupación inmediata por acumular bien de consumo y riqueza financiera.

Los Puerto quiteños que habitan en esa prolífica tierra y los que anhelan regresar, queremos disfrutar de una vida extendida y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida decente. Si no se posee estas oportunidades esenciales, muchas otras alternativas continuaran siendo inaccesibles.

Sabemos que las municipalidades son las instituciones públicas básicas de la descentralización. Su legitimidad histórica, su cercanía a la comunidad y el conocimiento de sus problemas la hacen un agente clave para facilitar el desarrollo.

Aleccionando las palabras de un gran hombre de esta orbe, puedo decir también que como ciudadano de mi patria, busco la verdad, la prudencia, la responsabilidad, la obediencia,  el bienestar  y  miro  al  futuro  como  el único espacio y el único tiempo en el  que podemos amar,
luchar y desarrollarnos.
 
Creo que hay que llevar justicia, paralelismo y oportunidades a nuestros pueblos. Debemos reconquistar la dignidad humana, la ética y la honestidad. Pero rotulando a los culpables no se lava ningún pecado, si esos mismos pecados han hecho su domicilio en nuestras almas. Si no lo hacemos ahora, la corrupción y la burocracia nos devorarán.

Compartiendo el abrazo de mis hermanos de Puerto Quito me despido con la expectativa de un futuro más sobresaliente,

Atentamente,


Dixon Jimenez
NEW HAVEN, CONNECTICUT – USA
“Los municipios son la patria”

Ojalá esta carta pueda recorrer los campos de América Latina e invito a todos mis hermanos Hispanoamericanos a gozar de la total y absoluta libertad de  difundirla a todos los Alcaldes de los municipios de nuestros pueblos sobre la “conciencia de gobernar,” parcialmente practicada en los gobiernos seccionales, su mensaje y por consiguiente su aplicación constituye mi mas alta satisfacción. 

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